Historia de « bricoler »

Antes de la caja de herramientas, « bricoler » avanzaba con rodeos

Hoy este verbo francés evoca pequeñas reparaciones y trabajos improvisados. Su historia documentada pasa por una máquina de guerra, los rebotes y los juegos de pelota antes de llegar al taller.

Investigación y redacción · Alexandre Désir

Todo empezó con una máquina que lanzaba piedras

La primera etapa documentada pertenece al sustantivo « bricole ». El TLFi registra en 1360 « brigole » para un tipo de catapulta movida por un brazo oscilante, y documenta la grafía « bricole » en 1372.[1]

La Academia Francesa aún conserva ese sentido histórico: una bricole era una balista medieval. Relaciona la palabra con el italiano « briccola », una máquina de guerra.[3]

Después, la palabra empezó a rebotar

En 1583, « bricole » ya podía designar un zigzag o un rebote. Entró en el vocabulario del juego de palma en 1611 y del billar en 1694: la pelota alcanzaba su objetivo después de tocar una pared o una banda.[1],[3]

El verbo « bricoler » aparece en 1480 con el sentido de ir de aquí para allá. En 1611 describía el juego usando la banda y, en 1616, un rebote. Los rodeos llegaron siglos antes que el destornillador.[2]

El rodeo físico se convirtió en un medio indirecto

La trayectoria indirecta se transformó en una imagen de la conducta. El TLFi registra en 1634 el sentido de maniobrar mediante recursos indirectos. Un siglo después, la Academia también aplicaba el verbo a quien no procedía de forma directa en un asunto.[2],[5]

Los pequeños trabajos llegaron al final

El sentido familiar se acerca al actual en el siglo XIX. Antes de 1859, « bricoler » ya aparece como hacer tareas pequeñas. En 1919 se documenta para reparar o arreglar algo con ingenio y con los medios disponibles.[2]

El sustantivo « bricolage » llegó aún después: el TLFi lo documenta en 1927 y la Academia lo considera un derivado del siglo XX. La palabra moderna todavía conserva la idea de alcanzar un resultado por un camino indirecto.[2],[6]

Fuentes consultadas

Las fechas son las primeras apariciones registradas por estas fuentes, no necesariamente el primer uso oral. La cronología reúne varias ramas, no un salto directo demostrado de la catapulta al bricolaje. Omitimos los orígenes más remotos cuando las fuentes los presentan como probables.

  1. [1]
    « Bricole » : étymologie et attestations historiques

    Trésor de la langue française informatisé · CNRTL

  2. [2]
    « Bricoler » : étymologie et évolution des sens

    Trésor de la langue française informatisé · CNRTL

  3. [3]
    « Bricole », 9e édition

    Dictionnaire de l’Académie française

  4. [4]
    « Bricole » et « bricoler », 1re édition de 1694

    Dictionnaire de l’Académie française

  5. [5]
    « Bricoler », 3e édition de 1740

    Dictionnaire de l’Académie française

  6. [6]
    « Bricolage », 9e édition

    Dictionnaire de l’Académie française

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